7.12.06

JOSÉ GUADALUPE POSADA

Nació un 2 de febrero de 1855 en Aguascalientes y se murió para convertirse en calavera un 20 de enero de 1913 en la Ciudad de México.

Fecundo, imaginativo, ingenioso, ingenuo e irónico fue uno de los que mejor han interpretado, en su obra, la vida y las actividades sociales del pueblo mexicano.



José Guadalupe Posada es considerado "el artista popular", porque provenía del pueblo, porque nutrió su obra del imaginario popular mexicano y porque hizo de él mismo su público, es un maestro del Arte Mexicano, a pesar de ser haber sido rechazado en su época por algunos artistas académicos.

Y es que sus estampas, en las que el artista presentaba el verdadero rostro de la realidad mexicana (caótica, pasionaria, llena de muerte, aunque al mismo tiempo llena de vida... como hoy en día), chocaban de frente con la corriente de pensamiento que vivía el país a fines del siglo XIX, en la que la ciencia y la razón, lo llevarían al progreso y a las buenas costumbres.


Sus imágenes criticaban, con un atrevido humor negro, la desigualdad e injusticia social que existía en la sociedad porfiriana; cuestionaba su moralidad y su culto por la modernidad. Describía con originalidad el espíritu del pueblo mexicano, desde los asuntos políticos hasta la vida cotidiana, desde el terror por el fin de siglo y por el fin del mundo, hasta los desastres naturales, las creencias religiosas y la magia.


Él revivió a las calaveras, las vistió de gala, las llevó a las jodas del barrio, a la casa de los ricos, y las montó en bicicleta y a caballo en el humorístico festín macabro -histriónico y satírico- que no tiene paralelo. Por medio de ellas Posada y Venegas Arroyo (su editor), no únicamente señalaron gráficamente las lacras, las miserias y los errores de la sociedad de esa época, sino que hicieron sátira de los políticos ambiciosos y tiránicos.


Posada es considerado como el prototipo del artista del pueblo y su defensor más aguerrido y es a la vez una vena vital del arte mexicano del siglo XX, comenzando por el movimiento muralista, y por artistas como Diego Rivera y José Clemente Orozco, quienes admitieron en su tiempo ser admiradores y seguidores de éste gran artista popular.

Su obra sigue vigente en esta sociedad actual tan desigual, seguramente por ese atrevimiento a ironizar a las clases dominantes por medio de un dibujo.

La Calavera Valiente saluda al maestro
y se despide con una frase suya:

"La muerte, es democrática, ya que a fin de cuentas, güera, morena, rica o pobre, toda la gente acaba siendo calavera".

:: Foto de un mural que pintó Diego Rivera en un hotel.
:: Podemos ver al mismo Diego convertido en niño, dándole la mano a la

Calavera Catrina, a Frida Kahlo (con el símbolo del ying yang en su mano)
y a José Guadalupe Posada.